Revista de literatura, arte y pensamiento sobre ciudades pequeñas, tango y abstracción

Después de la luz y otros poemas

Joseph Heithaus

 

Traducción al castellano de

Emilia del Río Martínez

 

After Light

Yesterday, I read we’re made of protons

that die in a flicker of light,

they say the universe works this way,

 

matter breaks down to illumination

stars explode into a brightness

we see for millennia after they’re gone,

 

like last memory,

where lives flash to blinding light.

 

I understand perception is electric,

neurons spark and I see

our infant’s fingers,

 

head of hair, eyelash,

smallest splash

of yellow in one eye,

 

then my brother in memory

alive but fading, telling me

in the wind

 

about painting a canvas,

how to handle our dad.

It was a day like today,

 

he’s next to me,

my jacket is flapping

like something torn from me.

 

Después de la luz

Ayer, leí que estamos hechos de protones

que mueren en un parpadeo de luz,

dicen que el universo funciona así,

 

la materia se descompone en iluminación

las estrellas explotan en luminosidad

las vemos durante milenios después de que se han ido

 

como el último recuerdo,

donde las vidas brillan con una luz cegadora.

 

Entiendo que la percepción es eléctrica

las neuronas chisporrotean y veo

los dedos de nuestro bebé

 

la cabeza de pelo, la pestaña,

la mancha más pequeña

de color amarillo en un ojo,

 

después el recuerdo de mi hermano

vivo pero apagándose, diciéndome

en el viento

 

pintando un lienzo,

como tratar a nuestro padre.

Era un día como hoy,

 

él está a mi lado,

mi chaqueta agitándose

como algo arrancado de mi.

 


The Angels at My Brother's Death

Naked, they came, flesh

like water, eyes

like dimes of sun

on so much sea,

and hair, lovely and thin

as the infant’s

just come from the womb.

 

I know this because my mother

is religious,

because my brother, himself,

had become a cherub,

my father calling him Pauly

instead of Paul,

even me

singing lullabies to wings,

barely visible,

pressed to the bed with sweat,

 

His lover, my sister

held his fevered hands,

as if cupping water

or hot sand,

that slips through the fingers

like light.

 

My mother sighed,

something far away

in my father’s throat

clicked or let go

and I, the youngest son, sat

amazed at the ordinary nature

of a last breath,

our resignation

to all we could not see:

these angels, his thoughts,

the disease

that made his face skeletal.

 

His pulse simply stopped,

traffic went by outside

and my father

made phone calls

and my brother just

wasn’t there any more.

 

He’d escaped through

my mother’s open mouth

into some recess

of space

named only through gesture:

the grieved body curling

between possibility

and loss,

or the flicker made

by my father’s eyelids

blinking back the light.

  

Los ángeles en la muerte de mi hermano

Desnudos llegaron, la carne

como el agua, los ojos

como diez centavos de sol

sobre tanto mar,

y el pelo, precioso y fino

como el de un bebé

recién salido del útero.

 

Sé esto porque mi madre

es religiosa,

porque mi propio hermano,

se había convertido en un querubín,

mi padre llamándolo Pablito

en vez de Pablo,

incluso yo

cantando nanas a las alas

apenas visibles,

apretadas a la cama con sudor,

 

Su amante, mi hermana

sostenía sus febriles manos,

como si sostuvieran agua

o arena caliente,

que se desliza entre los dedos

como la luz.

 

Mi madre suspiró,

algo lejano

en la garganta de mi padre

chasqueó o salió

y yo, el hijo más pequeño, sentado

atónito en el estado natural

del último aliento,

nuestra resignación

hacia todo lo que no podíamos ver:

estos ángeles, sus pensamientos,

la enfermedad

que le dejó la cara esquelética.

 

Su pulso simplemente cesó,

el tráfico seguía fuera

y mi padre

hizo llamadas telefónicas

y mi hermano ya no estaba allí.

 

Se había ido por

la boca abierta de mi madre

a lugares recónditos

del espacio

nombrados solamente por gestos:

el cuerpo entristecido acurrucándose

entre la posibilidad

y la pérdida,

o el parpadeo de mi padre

tratando de contener la luz.

 


 

Bad Translation

My daughter is learning to talk.

Her mouth a circle against the glass door.

She’s outside looking in.

Saying a word I don’t know.

A string of spit from her lip catches light,

A shining thread like language itself,

Bright, twisted, wet, the body’s babble

Fused to air. Is it no or o or go?

At this age you can't tell.

The dog barks behind her.

Her nose a flattened kiss,

I press my face to hers and hear

Our giggles vibrate up the pane,

Glass between our faces fogging.

 

Mala traducción

Mi hija está aprendiendo a hablar

Su boca un círculo sobre la puerta de cristal.

Está fuera mirando hacia dentro.

Diciendo una palabra que yo no sé.

Un hilito de saliva del labio atrapa la luz,

Un hilo brillante como el lenguaje mismo,

Luminoso, retorcido, húmedo, el balbuceo del cuerpo

Fundido con el aire. ¿Es ni o y o ir ?

A esta edad no se sabe.

El perro ladra detrás de ella.

Su nariz un beso aplastado,

Aprieto mi cara contra la suya y oigo

Nuestras risas vibrar en el vidrio,

Cristal entre nuestras caras empañándose.

 


Husband’s Apology

Here, these words are flowers,

little fists of roses opening,

open-armed daisies, tulip cups filled

with their impossibly beautiful sex,

and this baby’s breath of mine

changed from rage to small white

love. I really don’t like

to argue, or, at least, don’t want

to like it, don’t want to complain

the way I do, at the wrong times,

wrong tone, I’m wrong, O.K.

I’m wrong.

 

So forgive me. No kiss, no embrace,

Just take a few deep breaths for me,

one,

then another, then one more,

let’s get back to love,

and I’ll try to get back to patience,

tolerance, and I won’t shoot off

my mouth. I’m trying to be

something else: stamen, petal, leaf.

 

La excusa del marido

Aquí, estas palabras son flores,

pequeños puños de rosas abriéndose,

margaritas de brazos abiertos, cálices de tulipán llenos

de su sexo increíblemente hermoso,

y este aliento de bebé mío

cambió de furia a pequeño amor

blanco. En realidad no me gusta

discutir, o, por lo menos, no quiero

que me guste, no quiero quejarme

como lo hago, en los momentos equivocados

el tono equivocado, no tengo razón, de acuerdo

estoy equivocado.

 

Así que perdóname. No un beso , no un abrazo,

solo respira hondo por mi,

una vez,

después otra, luego otra más,

volvamos al amor,

e intentaré volver a la paciencia,

la tolerancia , y no me iré de

la lengua. Estoy intentando ser

algo más: estambre, pétalo, hoja.

 


 

Taking It

for my brother dying of AIDS

 

I can’t take the medicine,

Paul says, looking,

in his robe and slippers, thin.

He’s the brother known for cooking

what children don’t like: cold carrot

soup, quiche, chicken with prunes,

he could even screw up dessert: dried apricot

and sour cream on cake. Now he spoons

in thick white ice cream with a wince, anything

to get back weight. I’m just dying,

he sighs, the medicine is poison,

He looks away with this, his reason

for being a lousy host – always in bed or throwing up –

placing his spoon back in the cup.

 

 

Tomándola

para mi hermano muriendo de SIDA

 

No puedo tomar la medicina,

dice Paul, parece,

con su batín y zapatillas, delgado.

Es el hermano conocido por cocinar

lo que a los niños no les gusta: sopa fría

de zanahoria, quiché, pollo con ciruelas pasas,

podía incluso fastidiar el postre: orejones

y nata en la tarta. Ahora mete la cuchara

en el espeso helado blanco con una mueca de dolor, cualquier

cosa para ganar peso. Me estoy muriendo,

suspira, la medicina es veneno,

Desvía la mirada con esta, su razón

de ser un anfitrión pésimo – siempre en la cama o vomitando –

dejando la cuchara en la taza.

julio 2006 nº 3

eladelantadodeindiana@gmail.com